Un grupo de mujeres de las comunidades costeras de Chanavayita, Cáñamo y Caramucho, de la provincia de Iquique, recibieron sus diplomas por su destacada participación en programa de desarrollo de habilidades personales.
El Plan de Liderazgo para mujeres de las comunidades costeras de Chanavayita, Cáñamo y Caramucho, en la provincia de Iquique, que la minera Teck desarrolló con SMI Chile, cerró su programa de desarrollo de habilidades personales con un reconocimiento especial a las 15 mujeres que finalizaron el curso, y también distinguiendo a las participantes más destacadas.
La actividad finalizó con un almuerzo, donde el equipo de Desempeño Social de SMI Chile, ejecutivos y ejecutivas de Teck -Cristián Berríos, Macarena Machado y Cristóbal Maturana-, compartieron con este grupo de mujeres -dirigentas, emprendedoras y mariscadoras de estas caletas de la Región de Tarapacá-, que participaron de la iniciativa impulsada por Teck, junto al equipo de Desempeño social y gobernanza de recursos de nuestro Centro.
El programa se inició en noviembre del año pasado, estructurado sobre la base de cinco módulos/ desafíos que fueron desarrollados en forma mensual: autoconocimiento y autoestima, creencias limitantes, gestión de emociones, equilibrio trabajo-familia, y empoderamiento. Estas temáticas fueron definidas a partir de las necesidades identificadas por 131 mujeres de estas caletas, mediante una encuesta aplicada en noviembre de 2024.
“Uno de los aspectos más destacados de esta ceremonia final -destaca Camila Cabrera, coordinadora y monitora de este proceso por parte de SMI Chile- es haber visto los cambios que se fueron generando en cada mujer; lo valioso que resultó que cada una pudiera reconocer su propio crecimiento y también el de sus compañeras.
“El empoderamiento -continúa Camila- no sucede de manera aislada: se construye en comunidad, en la escucha activa, a través del apoyo y la empatía que se va generando entre ellas, y, sobre todo, en el reconocimiento colectivo de los avances que cada una logra durante este trayecto. Esperamos que todo lo vivido y aprendido en este proceso, pueda también tener eco y transmitirse en sus propias organizaciones y territorios, fortaleciendo así nuevas formas de liderazgo y apoyo entre mujeres”.
“Para mí ha significado mucho ser parte de estas actividades”, afirma Ana Liefoc, dirigente social de la caleta de Caramucho, quien al inicio era reacia a tomar la palabra y terminó siendo voluntaria. “Participar junto a otras mujeres, me entregó más confianza y me ayudó a aliviar mis dolores personales”.













